Gordon, gran adepto a los virajes de 180 grados en sentido figurado y literal, parece haber tenido ya varias vidas en la prueba que más se le resiste. En el día de su llegada al Dakar, en 2005, se convirtió en el primer ganador de especial de Estados Unidos en coches. Entonces se encontraba al volante de un Volkswagen Touareg.
Rápidamente se posicionó como uno de los aspirantes al título, que nunca tuvo tan cerca como en 2009 (fue tercero). Gordon regresa decidido a plantarle cara a Peterhansel, Al Attiyah, Sainz y Loeb en las dunas de Perú. No es de los que se asustan.

No hay comentarios:
Publicar un comentario