La gente aguantó el sol, el viento, el polvo y la amenaza de lluvia que se sentía en el trayecto hacía Uyuni, todo por ver a los representantes bolivianos, Juan Carlos “Chavo” Salvatierra y Wálter Nosiglia.
El primero en pisar suelo boliviano fue Salvatierra quien levantó el brazo para saludar a los fanáticos que llenaron las carreteras.
Entre gritos de “¡Chavo! ¡Chavo! ¡Chavo!”, el motociclista boliviano fue ovacionado por las miles de personas que llegaron a Uyuni quienes quisieron alzar en hombros al corredor, pero la extrema seguridad de la competencia impidió aquello.
La llegada de Wálter Nosiglia a la meta no fue menos, el piloto boliviano levantó la tricolor nacional en sus manos y entre lágrimas agradeció el apoyo que la gente mostró durante todo el trayecto.
A medida que iba pasando cada competidor del Dakar, la gente los recibía con aplausos y en respuesta a esa muestra de afecto los pilotos internacionales levantaron en sus manos banderas bolivianas. Fue toda una fiesta la que se vivió en Uyuni y que continúa esta mañana con la partida rumbo a Calama para cumplir con la octava etapa del Dakar.

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